Un pantallazo no sirve: así se denuncia la ‘pornovenganza’ en la red | Tecnología



Una pareja mantiene relaciones sexuales y uno de ellos lo graba. Más tarde, decide compartir ese vídeo con otras personas sin el permiso del otro. Es lo que le ocurrió a una menor de Gran Canaria con un jugador de la cantera del Real Madrid, que junto a otros tres compañeros, han sido acusados de un presunto delito de revelación de secretos, por grabar y difundir un vídeo de contenido sexual de la menor sin su autorización. En el caso de las 22 víctimas de Almendralejo, se difundieron imágenes de las menores con falsos desnudos creadas con inteligencia artificial. Uno de cada tres incidentes de ciberseguridad en España son una filtración de datos sensibles, protegidos o confidenciales, robados, según el Instituto Nacional de Ciberseguridad (INCIBE). En estos casos, tanto si es pornovenganza o un deepfake, ¿cómo se puede denunciar y evitar la difusión de este contenido?

Dejar constancia

El primer paso es dejar constancia de la publicación, según indica Pablo Duchement, perito judicial informático especialista en delitos en las redes perpetrados por y contra menores. “Tenemos que dejar constancia de la publicación porque si es a través de la web, el contenido puede desaparecer”, explica. Para ello, recomienda pedir un certificado digital de la publicación del contenido, de manera gratuita, a través de empresas como eGarante: “Con el certificado nadie puede poner en duda que la publicación que estaba ahí, y dónde estaba, y si se borra o se modifica, no pasa nada porque el propio certificado te sigue funcionando como prueba en un juicio”.

Mónica Cuellas, profesora de Derecho Penal Tecnológico en la Universitat Internacional de Catalunya (UIC) y abogada penalista, coincide con Duchement en que se debe pedir un certificado digital. Hacer una captura de pantalla de la publicación puede no ser insuficiente en un juicio. “Un pantallazo es fácilmente impugnable porque es fácilmente manipulable”, explica. Deja claro que lo más importante es “no borrar el contenido del dispositivo”. Para eso sirven estos testigos online, como los define INCIBE.

Además, en España INCIBE dispone de un teléfono gratuito, el 017, activo todos los días del año (de 8 de la mañana a 11 de la noche), para ayudar a resolver problemas de ciberseguridad, desde el punto de vista técnico, psicosocial y legal. También se puede contactar con ellos a través de WhatsApp (900116117), Telegram (@INCIBE017) y por email. El año pasado, la línea recibió más de 67.000 consultas.

Denunciar el contenido

El siguiente paso es denunciar el contenido ante las autoridades. Dirigirse a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado o a un juzgado de guardia, señala Cuellas. Si la situación la sufre un menor, tendrá que ser su familia o un tutor quien denuncie el contenido por él, explica Duchement. Las penas de cárcel a las que se enfrentan los autores son de hasta 1 año por difundir en internet contenido sexual de menores sin consentimiento, como delito de revelación de secretos, y de hasta 9 años por difundir imágenes sexuales de menores de 16 años creadas con inteligencia artificial, que podría considerarse delito de pornografía infantil, explica Cuellas. También se puede reclamar una indemnización por vía civil.

Solicitar la eliminación

En paralelo, se debe pedir al buscador que retire las imágenes personales, ya que el contenido explícito sigue haciendo daño mientras permanezca en la red. Si alguien aparece en imágenes de Google sin ropa, en un acto sexual o en una situación íntima, puede pedir al buscador que las retire. INCIBE recomienda contactar con la plataforma o página en la que detecte la publicación y pedir su eliminación. Si es necesario, se debe reportar la situación en la Hotline de INCIBE, y denunciar en el canal prioritario de la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD). En el caso de las víctimas de Almendralejo, la AEPD ha abierto una investigación de oficio.

Las redes sociales también cuentan con sus canales de denuncia. Meta, además de poder denunciar el contenido desde su plataforma, lanzó en febrero una nueva herramienta para combatir el material sensible. Se llama Take it Down (quítalo, en inglés) y permite denunciar el contenido e impedir que la publicación se pueda compartir en otras plataformas, como Instagram, Facebook, Onlyfans o Pornhub. Instagram también tiene un apartado para proteger la información privada expuesta. TikTok recibió en septiembre una multa de 345 millones de euros de la Unión Europea por poner en riesgo los datos personales de menores en su plataforma. Pese a ello, tiene disponible un apartado de denuncia en su web.

Prevención

Para evitar estas situaciones en la red se pueden tomar ciertas medidas. Informar a personas cercanas sobre la difusión para que no les pase lo mismo, no confiar en desconocidos al enviar datos, imágenes o vídeos personales en internet y no ceder nunca a chantajes, son algunas de las recomendaciones de INCIBE para estos casos. Chequear periódicamente la información personal de cada uno publicada en internet, a través de buscadores y redes sociales, es otra buena práctica y se conoce como egosurfing.

En el caso de la difusión de imágenes falsas creadas con inteligencia artificial en internet, Duchement propone que los usuarios no publiquen sus imágenes personales. También recomienda que no se practique el sexting, es decir, el intercambio de contenido de carácter sexual a través de dispositivos. “Es más seguro ponerte desnudo delante de tu pareja, que enviarle una foto sin ropa”, asegura.

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