Elon Musk pregunta a los usuarios en un sondeo vinculante si debe dimitir como director ejecutivo de Twitter | Tecnología

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Elon Musk (centro), con Jared Kushner a su derecha, este domingo en el estadio Lusail de Qatar durante la final del Mundial de Fútbol.
Elon Musk (centro), con Jared Kushner a su derecha, este domingo en el estadio Lusail de Qatar durante la final del Mundial de Fútbol.CARL RECINE (REUTERS)

Twitter anunció el domingo que prohibirá cuentas que promocionen redes sociales de la competencia, según anunció la plataforma adquirida por el magnate Elon Musk. La medida provocó una reacción tan viral, y tan virulenta, que horas después, los tuits que anunciaban esa política fueron borrados y era el propio fundador de Tesla el que publicaba en la plataforma un sondeo a sus seguidores y a los usuarios sobre si debería renunciar como CEO de Twitter, aunque sin confirmar que exista una relación causa-efecto entre ambos movimientos. El que fuera hombre más rico del mundo ha aprovechado el domingo para, además de asistir a la final del Mundial de Fútbol de Qatar, volver a incendiar de nuevo las redes.

El sondeo a sus 122 millones de seguidores es para muchos el reconocimiento explícito de que se equivocó al prohibir la mención de otras redes sociales en su plataforma. Musk admite que cometió un error este domingo al lanzar nuevas restricciones a la libertad de expresión de los usuarios, apenas tres días después de la polvareda suscitada por el cierre unilateral de los perfiles de una decena de periodistas estadounidenses que, a juicio del ejecutivo, seguían de manera demasiado intensa su vida privada. En el enésimo cambio de las políticas de uso, Twitter había anunciado a primera hora de este domingo que sus usuarios ya no podrán enlazar a Facebook o Instagram, propiedad de Meta, y a otras plataformas como Mastodon o Truth Social, la red social de Donald Trump.

Pero la prohibición generó tantas críticas, incluso por parte de defensores del milmillonario, que Musk prometió no adoptar cambios de política de uso sin una encuesta previa a los usuarios. Mientras la red de la que es propietario difundía imágenes del magnate en una tribuna del estadio de Lusail, junto a Jared Kushner, yerno de Trump, el pirómano jefe de Twitter volvía a encender la red con su disculpa: “Mis disculpas. No volverá a ocurrir”, tuiteó Musk, no se sabe si sobre el anuncio anterior, antes de lanzar una nueva encuesta con una duración de 12 horas en la que se pregunta si debería dimitir al frente de Twitter. Los tuits oficiales que anunciaban ese cambio desaparecieron de la plataforma, así como la nueva política, que estaba colgada en su web.

La consulta es “¿Debo seguir al frente de Twitter? Acataré los resultados de este sondeo”, pregunta el multimillonario, que a continuación advierte en otro tuit: “Como dice el proverbio, cuidado con lo que deseas, porque puedes acabar consiguiéndolo”. A los 30 minutos de empezar la encuesta, habían votado dos millones de usuarios y el 56% apoyaba la renuncia, un porcentaje que se consolidaba dos horas y medio después, con el 57,5%, tras votar algo más de 6,5 millones de personas. Si continúa esa tendencia, y Musk cumple su promesa, Tesla podría contar de nuevo con un CEO con disponibilidad absoluta, comentaba en la red social un accionista del fabricante de vehículos eléctricos. “Sería un signo de alivio”, explicó el inversor.

Twitter cerró la semana pasada una cuenta que seguía los vuelos del jet privado de Musk, y a continuación los perfiles de los periodistas que cubren la información relativa al magnate, por supuesta intromisión en su vida personal, una decisión que rectificó rápidamente por la oleada de críticas recibidas. La suspensión de las cuentas de 10 profesionales provocó incluso la respuesta de la ONU y la UE, que amenazó con sanciones, así como de asociaciones en defensa de la libertad de prensa. Antes de readmitir a los periodistas, Musk lanzó otro sondeo al respecto, una especie de plebiscito virtual que se repite con frecuencia desde que llegara a Twitter.

El frustrado veto a plataformas rivales incluía sitios web convencionales como Facebook e Instagram, pero también emergentes rivales de Twitter como Mastodon, que ha visto dispararse el número de usuarios tras el desembarco de Musk en su red social; Tribel, Nostr, Post y Truth Social, de Trump, quien por cierto fue rehabilitado en Twitter por el magnate y, de momento, no ha amagado con regresar como hijo pródigo. Twitter no dio ninguna explicación de por qué la lista negra incluía esos sitios web y no otros como LinkedIn, el foro ultraconservador Parler o la plataforma de microvideos TikTok, en el punto de mira por si sirve a China de herramienta de vigilancia.

La imagen de Musk este domingo en el estadio catarí junto al yerno de Trump hizo correr también ríos de tinta en Twitter, por los vínculos cada vez más manifiestos del magnate con el expresidente y un sector del Partido Republicano. Anteriormente, Twitter tomó medidas para bloquear los enlaces a uno de sus rivales, Mastodon, después de que su cuenta principal de Twitter tuiteara sobre la polémica del jet privado del empresario la semana pasada. Mastodon se ha beneficiado especialmente de usuarios de Twitter descontentos con su vertiginosa transformación desde que Musk compró la compañía por 44.000 millones de dólares a finales de octubre y comenzó a restaurar las cuentas que vulneraban las normas de la anterior dirección de Twitter contra los mensajes de odio.



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